Para cualquier artista, la creación de un proyecto implica un proceso profundamente demandante en todos los sentidos: emocional, mental y económico. Es un camino que puede extenderse durante meses o incluso años, alimentándose constantemente de las experiencias y sucesos que rodean al creador. Sin embargo, una vez que la obra se concluye, el proceso no termina ahí; siempre quedan ideas, emociones o aprendizajes que impulsan al artista a seguir evolucionando y dar paso a su siguiente proyecto. Como espectadores, no queda más que reconocer y agradecer ese esfuerzo, así como la valentía de transmitir sentimientos tan personales a través de su obra.
Durante cinco años, la cantautora Soy de Jengibre trabajó en su álbum Efímera, un material que no solo destaca por su propuesta musical, sino también por la construcción de experiencias y emociones que lo atraviesan de principio a fin. Cada canción funciona como un fragmento de ese proceso, logrando una conexión genuina con quien escucha.

Dentro del álbum, temas como Monstruo, Hogar y Reactiva destacan particularmente, convirtiéndose en momentos clave del recorrido sonoro. Es un material altamente recomendable, especialmente si se escucha de principio a fin, ya que poco a poco logra atraparte: los sonidos, los ritmos y las letras se entrelazan para envolverte en toda la experiencia que propone la artista.
Efímera ya se encuentra disponible en plataformas digitales. Date la oportunidad de escucharlo y conecta con tu lado más sensible a través de la música.

